No hay nada como pronosticar lo inevitable.
Si su hijo se encuentra en un servicio o programa de cuidado de niños, tarde o temprano un pequeño va a morder a otro pequeño. Si su hijo es el que ha recibido la mordida, usted se va a molestar. Y si su hijo es el que ha dado la mordida, también usted se va a perturbar.
Usted puede trabajar con su proveedor de cuidado de niños para reducir a un mínimo la incidencia de los casos de mordidas. También puede tomar medidas orientadas a asegurar la existencia de procedimientos para abordar los casos de mordidas un vez que ocurran.
PRONOSTIQUE LO INEVITABLE
Las mordidas son inevitables: se trata de una etapa por la que pasan muchos niños de corta edad. Resulta útil saber que el hecho de que un niño muerda no es un factor pronóstico de comportamiento agresivo en el futuro, y no debería ser motivo para expulsar a un niño de un programa de cuidado de niños. Los estudios demuestran que uno de cada diez niños entre las edades de 1 y 2 años tiene el hábito de morder a otros. La incidencia de casos de mordidas de niños en un programa o servicio de cuidado de niños es mayor en septiembre, es menor durante el verano, y durante el día normalmente alcanza su punto más alto cerca de las 10:00 a.m.
Las mordidas son más comunes cuando los niños pequeños se encuentran afectados por el estrés o cuando pasan a través de un cambio en su desarrollo. Una vez que su hijo pueda usar palabras y tenga la capacidad de ejercer un poco más de control sobre su comportamiento, las mordidas no serán un problema tan importante.
Resulta de utilidad comprender por qué los niños pequeños muerden:
PREVENGA LAS MORDIDAS O REDÚZCALAS A UN MÍNIMO
Las mordidas son menos comunes en un ambiente tranquilo. Su proveedor de servicios de cuidado de niños debería estar haciendo todo lo que pueda para evitar los alborotos innecesarios y las disputas por los juguetes y por la atención de los adultos. Usted debería de esperar ver lo siguiente en su servicio o programa de cuidado de niños:
RESPONDA A LOS INCIDENTES DE MORDIDAS
Las mordidas provocan miedo para todo el grupo – para el niño que recibe la mordida, para el niño que muerde, y para el grupo que observa los resultados. Un buen programa de cuidado de niños tendrá procedimientos instalados para tratar con los incidentes de mordidas. Usted debería de esperar que el responsable del cuidado de su hijo responda con tranquilidad y que tome medidas para reducir a un mínimo los incidentes futuros.
Si su hijo recibe una mordida de otro niño, usted está en su derecho de esperar que se le consuele y que se le administren los primeros auxilios del caso. Le deberían dar a usted un informe por escrito sobre la lesión recibida. Cuando le informen que a su hijo le han mordido, debe permanecer tranquilo. Permita que el responsable explique lo sucedido. Pregunte cuáles medidas se están tomando para disminuir las posibilidades de una reincidencia. Por favor tome nota de que, legalmente, el responsable del cuidado de su hijo no puede informarle a usted quién mordió a su hijo. Si a su hijo se le muerde repetidamente y si usted cree que el responsable de su cuidado no está tratando adecuadamente el problema, debe informar a la oficina de su comunidad encargada de emitir permisos para cuidar niños. Para obtener información sobre contactos en este sentido, llame a Child Care Aware® al 1-800-424-2246 o visite www.childcareaware.org/en/.
Si su hijo muerde a otro niño, usted tiene pleno derecho de esperar que a él también se le consuele, ya que crea miedo en él perder el control y recurrir a las mordidas. Una vez tranquilizado su hijo, se le debe ayudar a ver que el niño a quien ha mordido ha resultado lesionado. Acto seguido, se le debe redirigir a su hijo a otra actividad. Los responsables del programa deberían reflexionar cuidadosamente sobre las mejores estrategias a utilizar con su hijo para impedir incidentes de mordidas en el futuro. Es posible que su hijo necesite un juguete de dentición, un juguete diferente o un recordatorio sobre la necesidad de aprender a compartir o a esperar su turno.
RESUELVA LOS PROBLEMAS
Tanto usted como el responsable del cuidado de su hijo deberían apartar tiempo para observar y comprender a su hijo pequeño. Comparta con el responsable las técnicas positivas que usted haya utilizado en el hogar para reducir el número de veces que su hijo muerde, golpea o se exprese a través de otros comportamientos agresivos. Ayude al responsable a detectar patrones de repetición en el ambiente del niño que muerde y en su estado emocional durante cada episodio de comportamiento agresivo.
Considere cuidadosamente cuál de las estrategias de prevención será la más eficaz para reducir en el futuro el impulso que siente su hijo pequeño por morder. Formule un plan para apoyar las necesidades de su hijo que muerde y ayudarlo a salir adelante.
Trabajando juntos, usted y el responsable del cuidado de su hijo pueden orientar a éste hacia el autocontrol, dejando atrás su impulso a morder. La clave se encuentra en la comprensión – para los adultos y los niños por igual.
PARA MÁS INFORMACIÓN
Academia Americana de Pediatría (American Academy of Pediatrics. En inglés), www.aap.org/healthtopics/childcare.cfm, tiene en su sitio web una sección sobre la crianza de niños que abarca una gran variedad de materias relacionadas con el tema de los niños que muerden.
Instituto de Investigación Talaris (Talaris Research Institute. En inglés), www.talaris.org, ofrece a padres así como al público en general resúmenes de estudios de investigación sobre una multitud de temas relacionados con el desarrollo y la crianza de los niños.
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