Las transiciones entre elel hogar y elel servicio de cuidado de niños – y viceversa

Número 68
Según la imagen que ha formado en su mente, usted está disfrutando de un buen desayuno con su hijo antes de salir tranquilamente de su casa, rumbo a su trabajoy al servicio de cuidado de niños.

Sin embargo, la realidad de su situación es que usted lleva atraso (otra vez), y ahora está buscando frenéticamente las llaves del auto mientras su hijo rehúsa ponerse los zapatos.

Existen estrategias que pueden contribuir a que la transición entre el hogar y el servicio de cuidado de niños – y viceversa – sea más fácil. Comience por examinar lo que está sucediendo. Luego, examine su comportamiento y el ambiente que le rodea. Finalmente, examine el comportamiento de su hijo.

Tome unos días para no hacer nada más que ver cómo se están realizando las transiciones. Comenzando con la hora a la que se levanta por la mañana, anote lo que está sucediendo cada 15 minutos. Luego tome nota de las cosas que funcionan bien y de las cosas que hay que cambiar. Reflexione sobre lo que le indica el cuadro. ¿Qué puede hacer para prevenir los problemas y preparar a su hijo y a sí mismo para estas transiciones?

Muchos padres han encontrado que las estrategias siguientes son de mucha utilidad para prevenir los problemas:
  • Reserve para sí mismo unos cinco minutos de tranquilidad antes de despertar a su hijo o de iniciar su día.
  • Reflexione sobre lo que sabe acerca de su hijo. ¿Cuáles acciones harán que la mañana sea más agradable? Las ideas siguientes posiblemente resulten beneficiosas para usted:
    • Cubra a su hijo con una frazada adicional unos cinco minutos antes de despertarlo.
    • Ponga música tranquilizante.
    • Coloque un vaso de jugo de naranja en la mesita de noche de su hijo, para poder introducir azúcar en su organismo inmediatamente.
    • Encienda la luz del cuarto unos cinco minutos antes de despertar a su hijo.
    • Si a su hijo le gusta que le hagan costillas, utilice eso como una estrategia para despertarlo por la mañana. ¡Hará que el despertarse sea divertido!
    • Si su hijo comúnmente tarda mucho en despertarse, considere dejar tiempo suficiente para llamarlo unas tres veces para que se levante.
    • Coloque en el refrigerador caritas alegres, tristes, relajadas y tensas. Pida a su hijo que señale la carita que representa cómo él se siente por la mañana. Luego señale usted la que representa sus sentimientos. Pueden utilizar esta información ya sea para darse abrazos o para permanecer callados.
  • Aliste todo desde la noche anterior:
    • Saque la ropa, los zapatos, los abrigos y los guantes.
    • Prepare la mesa para el desayuno.
    • Aliste la mochila.
    • Asegúrese de saber dónde están las llaves del auto.
  • Establezca rituales claros y uniformes:
    • Haga una tabla con dibujos que muestren qué debe suceder. En lugar de sermonear a su hijo, señale el dibujo correspondiente en el cuadro.
    • Observen fielmente “La Regla de la Abuelita” con respecto a la televisión y los juegos de video. “Cuando termines con..., entonces puedes....”
    • Haga que todo sea sencillo. Compre zapatos sin cordones y pantalones sin correa hasta que su hijo haya dominado el arte de amarrarse los zapatos y abrochar la hebilla de su correa.
    • Tenga siempre disponible una bolsa con distracciones para usar en el auto o cuando a su hijo le toque esperar mucho. Puede meter en la bolsa libros pequeños, figurines de acción, pelotas para apretar, papel con marcadores de tinta lavable, muñequitas, cinta adhesiva, calcomanías, y carritos y camioncitos pequeños.

Prepare a su hijo para unas transiciones exitosas

  • Los niños no tienen el mismo sentido del tiempo que tienen los adultos. Cinco minutos les pueden parecer un instante o una eternidad. Dé a su hijo algo concreto que puede utilizar para medir el tiempo: “Cuando termine esta canción . . . ”, “Cuando suene el reloj . . . ”, “Después de cantar ‘Feliz Cumpleaños’ dos veces . . . ”.
  • Es posible que su hijo todavía no cuente con las destrezas para hacer todo lo que usted desea. Por ejemplo, los niños en edad preescolar pueden tirar una colcha por encima de una cama, pero resulta difícil para ellos meter las sábanas y las cobijas bajo el colchón.
  • Asegúrese de que su hijo sepa cómo hacer lo que usted quiere que él haga. En lugar de simplemente decir, “Asegúrate de dejar limpio el cuarto de baño”, muéstrele a su hijo cómo usted quiere que luzca el cuarto de baño. Luego, pida a su hijo que le muestre cómo colgar la toalla, poner el cepillo de dientes en su sitio y limpiar las superficies mojadas
  • Demuestre respeto. Su hijo puede estar muy ocupado en lo que está haciendo, o puede tener otros planes respecto a cómo quiere pasar el tiempo. Su hijo tiene que hacer lo que usted necesita que haga, y usted quiere que lo haga de una manera agradable. Esto no significa que a su hijo le tenga que gustar hacerlo.
  • Asigne responsabilidades a su hijo. Enséñele a vestirse, a preparar su desayuno, y a ordenar sus cosas. Felicítelo cuando haga las cosas bien.
  • Si aún tiene problemas, practique haciendo las tareas juntos con su ayuda, y luego deje que su hijo las haga él solo.
  • Trabaje con su hijo para planear cómo resolver los problemas persistentes.

Haga planes para asegurar unas transiciones exitosas del hogar al programa de cuidado de niños

  • Deje a su hijo todos los días con el mismo responsable.
  • Infórmele al responsable sobre cualquier cosa significativa que haya sucedido en su hogar y que sea importante para su hijo.
  • Haga lo posible por llegar al programa de cuidado de niños aproximadamente a la misma hora todos los días. De esta manera, su hijo puede hacer planes por adelantado y pensar en lo que estará haciendo cuando usted llegue.
  • Tenga un ritual de despedida, para que su hijo sepa que usted ya se va. Dígale a su hijo cuándo volverá (por ejemplo, después de la hora de la siesta y el juego en grupo).
  • Reduzca a un mínimo el tiempo que permanece en el programa de cuidado de niños. Un niño que sabe que usted ya se va no puede empezar a relajarse sino hasta que efectivamente se haya ido.
  • Confíe en el responsable del cuidado de su hijo para ayudar a tranquilizar a su hijo una vez que usted se haya ido.
  • Deje una foto, una bufanda con su perfume o algún otro artículo reconfortante en el cubículo de su hijo, para que él lo tenga a mano en los momentos en que se sienta inseguro.

Haga planes para asegurar unas transiciones exitosas del programa de cuidado de niños al hogar

  • Tome unos pocos días sin hacer nada más que ver qué tan bien está funcionando la transición de la tarde. Reflexione sobre lo que le indique el cuadro. ¿Qué puede hacer usted para prevenir los problemas y para prepararse a sí mismo y a su hijo para la transición del programa de cuidado al hogar?
  • Tome tiempo para relajarse antes de ir a recoger a su hijo.
  • Trate de llegar aproximadamente a la misma hora todos los días. Los niños parecen tener un reloj interno que les indica cuándo esperar su llegada.
  • Averigüe con el responsable de su cuidado qué cosas sucedieron a su hijo durante su día.
  • Tenga preparado un bocadillo sencillo para el viaje a casa.
  • Haga planes para pasar tiempo con su hijo apenas lleguen a casa.
    • Algunos niños necesitarán el 100 por ciento de la atención de su madre o padre al llegar a la casa. El hecho de estar rodeado de gente todo el día les ha energizado. Necesitan hablar para poder “des-energizarse”. Asegúrese de darle toda su atención durante unos 10 minutos y escuche lo que él tenga que decir.
    • Otros niños necesitan contar con un tiempo para apartarse de todo el mundo después de un día de estar rodeado de otras personas. Si su hijo es de este tipo, déle tiempo para estar solo al llegar a casa. Asegúrese de darle unos 10 minutos de su atención al final del día, para que hable con usted.
  • Dé a su hijo un refrigerio nutritivo para satisfacer su hambre hasta que usted haya preparado
  • la cena. (Puede considerarlo como parte de la cena—algunos padres llaman a las 5:00 p.m. “la hora de los vegetales”.)
  • Planifique actividades tranquilizantes para su hijo mientras usted prepara la cena. Deje que su hijo le ayude con la cena o que lea, juegue con plastilina, juegue en el agua, dibuje con crayones, juegue con un tazón de arroz, observe los pececitos en la pecera, se acurruque en un sillón cómodo (tipo puf o beanbag), o escuche música relajante.
  • La televisión y los juegos de computadora pueden ayudar a distraer a los niños durante las transiciones, pero al mismo tiempo pueden hacer más difícil para ellos hacer la transición de estas actividades de vuelta al mundo real.
  • Estimule a todos los miembros de la familia a dormir lo suficiente, comer alimentos nutritivos y hacer ejercicio.

Para Más Información

Su biblioteca local ofrece una abundancia de material sobre cómo elegir libros que pueden ocupar la atención de su hijo mientras usted está ocupado.