Dormir: Un Aspecto Importante Del Desarrollo Saludable

Número 61

Dormir. Es algo que todos los seres humanos necesitamos. Forma parte del ritmo de la vida y del ciclo vital. Sabemos que los bebés duermen mucho. Los bebés pasan más de la mitad de las horas del día dormidos. Aun para la edad de dos años, un niño pasa más tiempo dormido que despierto. En conjunto, los niños pasan casi el 40 por ciento de su niñez durmiendo.

¿Por qué necesitamos dormir? El sueño es un elemento necesario del funcionamiento saludable del cerebro. Necesitamos un número adecuado de horas de sueño reparador para conservar nuestra buena salud general. El sueño influye directamente muchas de las funciones del cuerpo y ayuda al organismo a curarse, crecer y mantener su funcionamiento correcto. Asimismo, estudios recientes han establecido vínculos entre el riesgo de la obesidad y la insuficiencia de sueño. Cuando dormimos un número adecuado de horas, el cerebro produce sustancias químicas que ayudan a controlar el hambre y el peso. Tanto la cantidad como la calidad del sueño que conseguimos no solo puede determinar qué tan alertos permanecemos, sino que puede afectar nuestra seguridad, nuestra memoria, nuestros estados de ánimo, nuestra conducta y hasta nuestra capacidad de aprendizaje. El sueño es especialmente importante en lo relacionado con el aprendizaje en los niños.

¿Cuántas horas de sueño necesitan los niños?

El sueño es tan importante para el desarrollo y el bienestar de los niños como lo son la nutrición y la actividad física. Asegurarse de que sus hijos descansen lo suficiente no es más que una de muchas preocupaciones que tienen los padres de niños de corta edad. Sin embargo, con frecuencia los padres no están seguros sobre cuánto sueño requieren sus hijos y sobre cuánto sueño es suficiente. Médicos y otros expertos han recomendado las cantidades siguientes de sueño para los niños, según su edad:

Recién nacidos: De 11 a 18 horas

Los recién nacidos y todos los bebés duermen en forma intermitente por períodos de unas pocas horas. Los bebés no desarrollan un patrón regular de sueño/vigilia sino hasta alcanzar los 6 meses de edad, aproximadamente.

Bebés: De 14 a 15 horas

Desde los dos meses hasta un año de edad, los patrones de sueño de los bebés van avanzando hacia un patrón regular de sueño/vigilia, con una o dos siestas a lo largo del día.

Niños que comienzan De 12 a 14 horas a caminar:

La mayoría de los niños de esta edad duermen durante la noche, solamente con una siesta durante el día.

Edad preescolar: De 11 a 13 horas

Para esta edad, deberían haberse establecido patrones de sueño uniformes, y al alcanzar los cinco años, probablemente ya habrán eliminado las siestas.

Edad escolar: De 10 a 11 horas

Los niños en edad escolar necesitan tener una cantidad adecuada de sueño para que funcionen en su óptimo nivel. Las demandas cada vez mayores sobre su tiempo - provenientes de la escuela, sus actividades extracurriculares y su vida en el hogar - pueden ser causas por las cuales los niños en edad escolar no descansan lo suficiente.

Hábitos de dormir saludables

Los hábitos de dormir saludables son importantes para todos. Estos hábitos deberían comenzar en la infancia, ya que así ayudarán a formar patrones para toda la vida.

Los padres de niños recién nacidos querrán seguir los siguientes hábitos de dormir saludables para sus hijos:

  • Haga que el área donde duerma su recién nacido sea un lugar tranquilo y cómodo: Use una cuna cuya seguridad haya sido certificada por las autoridades y que no contenga almohadas, mantas o artículos suaves. La habitación debería permanecer oscura y tranquila, y la temperatura debería mantenerse en un nivel confortable.
  • Coloque a su recién nacido boca arriba: Para prevenir el Síndrome de la Muerte Súbita del Lactante (en inglés, Sudden Infant Death Syndrome - SIDS), coloque a su recién nacido boca arriba para dormir. El dormir de lado no se considera del todo seguro, ni tampoco el dormir boca abajo.
  • Estimule a su recién nacido a que duerma más por la noche: Por las noches, tome medidas para que el ambiente sea menos ruidoso y con menos actividad, para que su bebé comience a asociar este tiempo de tranquilidad con la hora de dormir.
  • Coloque a su recién nacido en la cuna para dormir apenas observe señales de somnolencia: No espere hasta que su recién nacido se haya dormido para colocarlo en la cuna. Usted está estableciendo la base para que su bebé pueda dormirse él solo. Los padres de bebés y niños pequeños hasta la edad de tres años querrán asegurarse de establecer una rutina regular para la hora de acostarse que les ayude a autotranquilizarse y aprender a dormirse ellos solos.
  • Establezca un horario regular para que se acueste a dormir su hijo: Una hora antes de irse a la cama, prepare a su hijo, estableciendo un ambiente de tranquilidad y dedicándose a actividades tranquilizantes, por ejemplo, bañarse o leer un cuento para dormir.
  • Coloque a los bebés y a los niños pequeños en la cama ANTES de que se duerman: Su bebé o niño pequeño debería estar somnoliento, mas NO dormido, al momento de acostarse. Esto les ayuda a aprender a dormir de manera independiente y a saber cómo uno debe sentirse a la ahora de acostarse.
  • Cree y mantenga una rutina agradable para la hora de acostarse: Una rutina podría ser tan sencilla como tomar un baño seguido por un cuento a la hora de dormir, o escuchar música y jugar con un juguete favorito. Las rutinas cambiarán a medida que crezca su hijo.
  • Jueguen cuando ellos estén despiertos: Deje las actividades más ruidosas, más activas y más movidas para cuando su niño pequeño esté despierto. Esto le ayudará a prepararse para el juego tranquilo justo antes de la hora de acostarse.
  • Facilite la transición de los niños pequeños para que duerman en sus propias camas: Si su hijo pequeño no está acostumbrado a estar en su propia cama, tome el tiempo necesario para lograr paulatinamente esta transición. Asegúrese de que su hijo esté cómodo, y permita que duerma con un juguete u objeto favorito.

Es probable que los niños de entre tres y cuatro años ya sigan una rutina para la hora de acostarse. Si no, no es demasiado tarde para crear una. He aquí algunas cosas a considerar para los niños en edad preescolar y escolar.

  • Observe estrictamente las rutinas a la hora de acostarse y mantenga horarios de dormir uniformes: A los niños les gusta - a la vez que necesitan - uniformidad en todos los aspectos de su vida. Un horario para dormir ayudará a regular la calidad del sueño de su hijo. Asegúrese de que reciba las horas de sueño recomendadas para su edad.
  • Vigile estrictamente los refrescos (u otras bebidas) que contienen cafeína: La cafeína en los refrescos y las bebidas a base de café no deberían estar incluida en la dieta de los niños, y puede interferir con el sueño. Posiblemente usted querrá optar por limitar también la ingesta de azúcar de su hijo.
  • Esté conciente de los problemas crónicos relacionados con el sueño: Conozca los problemas típicos relacionados con el sueño de los niños. Si su hijo no está durmiendo lo suficiente de acuerdo con lo recomendado para su edad, hable con su pediatra. Si no se abordan en una etapa temprana, los problemas del sueño pueden extenderse hasta la edad adulta.
  • No permita en la habitación de su hijo la presencia de televisores, computadoras u otras distracciones: Las áreas designadas para dormir deberían mantenerse tranquilas y relajantes. La presencia de actividades o juguetes divertidos puede ser una tentación para que los niños se desvelen y no quieran dormirse.

Los principales problemas del sueño

El 69 por ciento de todos los niños menores de 10 años experimentan alguna condición o problema relacionado con el sueño. Conozca los patrones de dormir de su hijo. Informe siempre al pediatra de su hijo si hay algo que impida con regularidad que su hijo duerma toda la noche sin interrupciones, o si usted observa problemas respiratorios cuando su hijo esté dormido.

Hable con el pediatra de su hijo si éste experimenta cualquiera de los siguientes problemas comunes relacionados con el sueño. El pediatra podrá determinar si el problema es serio y qué puede hacerse. Muchos trastornos del sueño en los niños pueden atribuirse al estrés—especialmente en el caso del insomnio o las pesadillas.

  • Insomnio: Dificultades para dormirse, permanecer dormido o dormir lo suficiente; tendencia a despertarse demasiado temprano.
  • Pesadillas: Todos las tenemos de vez en cuando, pero algunos niños las tienen con frecuencia.
  • Sonambulismo: El sonambulismo puede ser un problema para los niños entre las edades de 3 y 7 años. Una de las principales causas es el no dormir lo suficiente.
  • Ronquidos: Aunque los ronquidos son naturales en algunos niños, usted debe cerciorarse de que los ronquidos de su hijo no se deban a la distensión de las amígdalas o de las adenoides.
  • Ápnea del sueño: Las pausas en la respiración, o la cesación total de la misma, mientras una persona duerme, que frecuentemente acompañan los ronquidos. La presencia del ápnea del sueño frecuentemente significa que las vías nasales están obstruidas. Esta condición debería ser tratada inmediatamente por un médico. La somnolencia durante el día y la hiperactividad con frecuencia son señales del ápnea del sueño.
  • Narcolepsia: La somnolencia y el cansancio extremos, y la compulsión incontrolable de dormir durante el día, aun cuando se haya dormido lo suficiente por la noche. Esta condición debe ser diagnosticada por un médico.
  • Hablar durante el sueño: Hablar, reír o llorar mientras la persona duerme. Esta condición no es de gravedad y no requiere tratamiento, siempre y cuando su hijo no se despierte.

El sueño es un aspecto importante de la buena salud. Desempeña una función en todos los elementos del desarrollo del niño - desarrollo físico, cognoscitivo, social y emocional. Sin embargo, resulta fácil pasar por alto esta condición. Es natural que usted presuma que su hijo duerme lo suficiente, simplemente porque usted lo hace. Los niños necesitan muchísimas más horas de sueño que los adultos. Sin una cantidad suficiente de sueño, los niños pueden volverse malhumorados, llorosos, agresivos, propensos a los accidentes, e incapaces de no poder concentrarse o aprender, e incluso pueden llegar al extremo de dormirse mientras se encuentren en su programa de cuidado de niños o en la escuela.

Asegúrese de que su hijo duerma el número recomendado de horas. El establecimiento de buenos hábitos de dormir para su hijo mientras sea pequeño no solo le ayudará a usted sino que beneficiará a su hijo por muchos años en el futuro.

Para más información

  • NPR.org, Research News "Study Links Lack of Sleep to Weight Gain in Babies", abril de 2008.
  • National Sleep Foundation ofrece información sobre temas, programas e iniciativas relacionadas con el sueño que enfocan la importancia del sueño para nuestra salud, así como vínculos específicos a temas relacionados con los niños y el sueño y estadísticas sobre trastornos específicos y las consecuencias para los niños si no duermen lo suficiente.
  • American Association of Pediatrics ofrece las noticias más actualizadas sobre temas relacionados con la salud y la seguridad para los niños y sus familias. Su sitio web ofrece orientación para padres y proveedores de cuidado sobre los hábitos de dormir más adecuados para los bebés y la prevención del SIDS.
  • Sleep for Kids.org ofrece información actualizada para padres y maestros sobre temas relacionados con el sueño de los niños, a la vez que explica la importancia del sueño y ofrece juegos y rompecabezas para enseñar a los niños la importancia del sueño.