La actividad física es un elemento importante del crecimiento y desarrollo de los niños. Los investigadores nos han informado que los niños que empiezan a caminar requieren 30 minutos de actividad física estructurada todos los días, y luego 60 minutos de tiempo para juego libre. ¡Esto es porque el mantenerse activo en los primeros años de vida puede ayudar a los niños a permanecer sanos y saludables para toda la vida!
Los niños que se mantienen activos desarrollan músculos y huesos más fuertes, y tienen una menor probabilidad de desarrollar problemas de salud como la diabetes tipo 2, la alta presión sanguínea y otras condiciones médicas más adelante en la vida. Ser activo también puede ayudar a los niños a mantener un estado anímico estable y a tener un mejor sueño.
Sin embargo, ¡ser activo no es solamente para los niños! El ejercicio ayuda a los adultos a mantener un peso saludable, a la vez que les puede ayudar a tener un mejor estado de ánimo, a dormir mejor, y a combatir ciertos trastornos crónicos, tal como las enfermedades cardíacas. Los Centros de Control y Prevención de las Enfermedades recomiendan que los adultos participen en una actividad física moderada (por ejemplo, caminar) durante 30 minutos por lo menos cinco días por semana.
Como padre o madre de un niño, usted puede ser un buen ejemplo para su hijo, haciendo ejercicio regularmente. También es posible que el ejercicio se convierta en una actividad que todos los miembros de la familia pueden hacer juntos. ¡Haga ejercicios con sus hijos! Todos se sentirán mejor, se mantendrán físicamente más saludables, y aprovecharán al máximo el tiempo que pasan juntos.
Cuando hace buen tiempo, salga afuera con su hijo. Además de ser un buen lugar donde su hijo podrá mantenerse activo al aire libre, el parque de su vecindario o comunidad ofrece a su hijo una oportunidad para ver y aprender de la amplia variedad de elementos que se encuentran en su ambiente.
El paseo en cochecito: Una de las formas más fáciles de hacer ejercicio al aire libre con su hijo es salir a pasear con él en su cochecito. Su bebé no podrá realizar tanta actividad como usted durante este paseo, pero vale la pena para que su bebé asimile toda la gama de vistas, olores y sonidos presentes al exterior de la casa. Cuanto más tiempo y más rápidamente camine, tanto mejor será para usted. Otra forma fabulosa de dar un paseo a pie con su bebé es utilizando un cargador o “canguro” para bebé.
Caja de arena: Si su bebé puede mantenerse sentado sin ayuda, llévele a un parque de recreo que tenga una caja de arena donde ambos puedan excavar y jugar en la arena. Si lleva consigo algunos juguetes como una palita y un camioncito que esté abierto en la parte de atrás, está actividad en la arena puede ser aún más divertida.
Juego con una pelota: ¡Hacer rodar o patear una pelota grande es una buena forma para que los dos pueden mantenerse activos! A los niños que ya caminan les encanta correr tras una pelota grande o jugar con usted, haciendo la pelota rodar entre los dos.
Jardinería: Excave en la tierra con su niño pequeño, ya sea en el patio de su propia casa o en un jardín comunitario (llame a su gobierno municipal para averiguar si existe uno en su localidad). Si esta no es una opción viable, pregunte si la escuela de su comunidad tiene un área que requiera atención de jardinería. Su hijo pequeño aprenderá sobre las plantas y el ciclo de crecimiento. Aunque se pueden sembrar flores, es el acto de excavar y de cargar las plantas y todo el equipo complementario lo que realmente les permite ejercitar sus brazos, piernas y otras partes del cuerpo.
Pelotas: Las pelotas ofrecen formas excelentes de ejercitar los músculos grandes y acelerar el ritmo del bombeo cardíaco. Puede probar a jugar fútbol (soccer) con su hijo en edad preescolar. Establezca áreas que puedan servir como las “porterías” en cualquier espacio que tenga disponible al aire libre, utilizando cartones vacíos para leche u otras cajas de cartón. Pateen la pelota de un extremo de su “cancha” al otro. Asegúrese de que su hijo sepa cómo debe usar los pies. El baloncesto es otro deporte divertido que puede jugar con su hijo. Si tiene un aro, tire la pelota hacia el aro. Después, haga que su hijo lo intente. Ayúdele a que pase la pelota por el aro y ¡a divertirse!
Saltar a la cuerda: El saltar a la cuerda es una forma excelente de ayudar a su niño en edad escolar a hacer ejercicio y a desarrollar su coordinación. Aprenda algunas de las rimas que típicamente se usan cuando se salta a la cuerda y compártalas con su hijo. El saltar a la cuerda no solo es una forma de ejercicio excelente para los adultos—¡quema más calorías que cualquier otra actividad mencionada en este boletín!
No es necesario salir afuera o contar con mucho espacio para ayudar a su hijo a hacer ejercicio dentro de la casa. Solo hace falta tener un poco de creatividad. Probablemente no se quemen tantas calorías en las actividades realizadas bajo techo, pero el solo hecho de moverse es un buen inicio.
Patear y moverse: Coloque a su bebé en el piso boca arriba, y sostenga delante de él un objeto blando (por ejemplo, un peluche) que él pueda patear. Emplee expresiones faciales y ruidos para animarle a que patee el animal. Emociónese cuando su bebé lo haga. También puede dar a su bebé un sonajero u otra matraca para que pueda agitarlo. A los bebés les encanta poder hacer que “algo suceda”.
Palmaditas: Posiblemente su bebé aún no conozca las palabras, pero el aplaudir con las manos y jugar a las palmaditas le da una oportunidad para moverse.
Moverse como animales: Póngase al lado de su niño que empieza a caminar y anuncie los nombres de animales de la granja o del parque zoológico. Una vez que usted haya pronunciado el nombre, su niño pequeño (¡y usted también!) deben moverse de la misma manera en que lo hace el animal, y también hacer los mismos ruidos que hace el animal. Será una actividad divertida y le ayudará a su hijo pequeño a quemar una parte de su energía.
Bailar: Desde la edad en que empiezan a caminar hasta que llegan a ser adultos, todo el mundo puede bailar. Ponga su música favorita o la de su hijo pequeño—cualquiera que tenga un ritmo bien definido—y bailen juntos. No tenga miedo de meterse de lleno en la música—¡cuanto más se mueva, mejor!
Limpiar la casa: Haga que el aseo sea más que una tarea doméstica, involucrando en esta actividad a su niño en edad preescolar. A los niños de esta edad les encanta ayudar con los quehaceres. Aunque algunas tareas (las que implican el uso de productos químicos) pueden ser peligrosas para su hijo, las tareas como poner la mesa, desemplovar los muebles, recoger los juguetes o barrer el piso son magníficas oportunidades para que su hijo se mantenga activo. También se le inculcará la idea de tener cierta responsabilidad por el aseo de su casa. Puede poner música para hacer que el trabajo sea más divertido.
Estirarse: Aumente su flexibilidad y ayude a su hijo a aprender a hacer ejercicios de una manera saludable, estirando juntos los músculos. Entre las cosas que pueden probar figuran las siguientes:
Sobre todo, deben divertirse. No tienen que participar en un maratón para mantenerse en forma—cualquier ejercicio que pueda hacer será de beneficio tanto para usted como para su hijo. Asimismo, el tiempo que pasen juntos divirtiéndose ayudará a consolidar su relación.
| Actividad/calorías quemadas después de 30 minutos* | |
|---|---|
| Ver televisión | 34 |
| Trabajar en la oficina | 51.5 |
| Empujar un cochecito | 129.5 (17 minute mile) |
| Excavar en una caja de arena | 170.4 |
| Tirar y atrapar una pelota | 85.2 |
| Saltar a la cuerda | 340.9 |
| Fútbol (soccer) | 238.6 |
| Baloncesto | 272.2 |
| Jardinería | 136.3 |
| Jugar con niños/bebés | 136.3 |
| Limpiar la casa (desemplovar los muebles, etc.) |
85.2 |
| Bailar | 153.2 |
| Estirarse | 85.2 |
| * Para un adulto de 150 libras; tomado de http://www.primusweb.com/cgi-bin/fpc/actcalc.pl | |