Cuando usted piensa en los periódicos, la televisión o la radio, o cuando escucha la frase "medios de comunicación", ¿en qué clase de cosas piensa? ¿Piensa en los niños y todo aquello que ellos escuchan y ven en estos medios? Es posible que no piense automáticamente en los niños, pero hay buenas razones para hacerlo. He aquí algunas estadísticas sobre los medios de comunicación y los niños (desde el nacimiento hasta la edad de seis años) tomadas de un estudio realizado en 2003 por la Kaiser Family Foundation.
Niños desde el nacimiento hasta la edad de seis años:
Vivimos en un mundo en el que tenemos información y diversiones a nuestro alcance inmediato. Existe una amplia variedad de medios de comunicación — entre ellos el cine, la radio, la música, los periódicos y las revistas — y se hallan en todas partes. Tal como lo muestran las estadísticas, la televisión, la radio, los libros, las computadoras y toda una serie de otros medios comienzan instantáneamente a formar parte del mundo del recién nacido. Muchos bebés escuchan música proveniente de peluches que se dan cuerda, discos compactos o canciones grabadas.
Y si es así, ¿por qué hablar de los medios de comunicación? ¿Qué significan para los niños y para ustedes como padres?
Que la televisión, los juegos de computadora, o la música popular sean "buenos" o "malos" para los niños constituye una preocupación constante para muchos padres. Niños de todas las edades pueden verse expuestos a la violencia, los imágenes sexuales y el lenguaje soez a través de la televisión, los juegos de vídeo, las canciones o el Internet.
Esta es una realidad que los padres, los responsables del cuidado de sus hijos, y otros adultos reconocen y deben enfrentar. Puede ser difícil para los padres mantenerse al día con todo lo "nuevo" o saber con exactitud qué se está exhibiendo o diciendo en los diversos tipos de medios a los que tienen acceso sus hijos. A veces puede contestarse la pregunta de si los medios son buenos o malos para su hijo, haciéndose usted mismo las preguntas siguientes:
Son muchas las cosas que los adultos preferirían no ver ni escuchar. Sin embargo, la mayoría de los adultos están en condiciones de tomar estas decisiones y llevarlas a término.
Los niños, y especialmente los niños pequeños, no tienen la misma capacidad como los adultos para tomar estas decisiones. Tampoco están en condiciones de saber qué es real y qué es fantasía, ni de saber cómo manejar los sentimientos que pueden tener a causa de lo que están viendo o escuchando.
También existen leyes que rigen los tipos de comerciales que pueden transmitirse por televisión durante los programas orientados a los niños, así como la frecuencia de transmisión. Asimismo, hay otras leyes que se promulgaron con la finalidad de proteger a los niños contra los medios de comunicación, y todas estas leyes y estos reglamentos entraron en vigencia como resultado de las preocupaciones de los padres.
Se ha observado un aumento en el nivel de interés en el impacto que tiene la televisión sobre los niños.Se ha estudiado el efecto que tiene en los niños la violencia en la televisión y el cine, y también la correlación entre el tiempo que se dedica a ver televisión y la obesidad en los niños. Los resultados fundamentales de estos estudios son que los niños que ven actos agresivos o violentos en la televisión tienden a exhibir una actuación más agresiva. Por otro lado, los niños que ven más televisión tienden a tener sobrepeso (encontrará al final de este número referencias sobre estos estudios).
Una forma en que los padres pueden proteger a sus niños contra los medios de comunicación indeseables consiste en saber qué tipos de televisión, música e imágenes no quieren que sus hijos vean o escuchen. Usted posiblemente no sepa siempre qué quiere ver o escuchar su hijo, pero siempre es mejor estar preparado. Concéntrese en saber los contenidos que tienen disponibles sus hijos. Vea con ellos televisión o películas — averigüe de qué se tratan antes de verlas. Tome decisiones sobre los medios a los que tendrán acceso sus hijos, y establezca límites sobre aquello que no quiera que accesen.
La American Academy of Pediatrics (Academia Americana de Pediatría) recomienda que los niños menores de 2 años no vean televisión. Es importante que los niños de esta gama de edades se ocupen en las actividades que ayudan a desarrollar el cerebro en vez de una actividad pasiva como el ver televisión.
Entre las edades de 3 y 5 años, muchos niños se familiarizan con personajes populares de la televisión y el cine orientados a los niños pequeños.
A medida que crece su hijo, se vuelve cada vez más difícil conocer o controlar todo aquello a que está expuesto en los medios de comunicación. El círculo de amistades e influencias de su hijo de edad escolar continúa ampliándose como resultado de sus actividades dentro y fuera de la escuela.
Además de hacer las mismas cosas que haría en el caso de un niño que comience a caminar o un niño de edad preescolar, usted puede probar estas recomendaciones adicionales para vigilar el acceso que tiene su niño de edad escolar a los medios de comunicación:
Entonces, ¿son buenos para los niños los medios de comunicación? La respuesta es que depende — de lo que presente (o de lo que diga) específicamente la programación, las películas, los materiales, la letra de las canciones, y las fotografías, así como de la edad del niño. Algunos medios claramente no son apropiados para ningún niño, no importa cuál sea su edad. En definitiva, son los padres que son el juez y el monitor final para determinar los contenidos a los cuales tendrán acceso sus hijos.
El saber qué está viendo, escuchando, leyendo y jugando su hijo es la mejor forma de ejercer control sobre los contenidos a los que estará expuesto éste en los medios de comunicación. Los padres se encuentran en mejores condiciones de proteger a sus hijos contra los contenidos que sean inapropiados y potencialmente perjudiciales.