Cómo Los Padres Pueden Preparar a Sus Hijos Para Leer y Aprender Desde La Infancia
17
diciembre
2007
- Platique con su bebé desde muy pequeño para que aprenda a hablar y entender el significado de las palabras. Señálele diferentes objetos a su alrededor y descríbaselos mientras juegan y hacen sus actividades cotidianas. Un amplio vocabulario le dará a su hijo una gran ventaja al empezar en la escuela.
- Léale a su bebé todos los días desde que él cumpla seis meses. Leer y jugar con libros es una manera muy especial de convivir con él. Escuchar las mismas palabras una y otra vez le ayuda a familiarizarse con esas palabras. La lectura es una de las mejores maneras de ayudar a su bebé a aprender.
- Use sonidos, canciones, gestos y palabras que rimen para que su bebé aprenda sobre el lenguaje y las diferentes maneras en que se utilizan las palabras. Los bebés necesitan escuchar el idioma de una persona en vivo. Para ellos los sonidos en la televisión son sólo ruidos.
- Señale las palabras impresas en su casa y en otros lugares a donde lleva a su niño, como por ejemplo el supermercado. Escuche a su niño tanto como habla con él.
- Procure llevar libros infantiles y materiales para escribir cuando salga de su casa. Así su hijo se ocupa y se entretiene con actividades divertidas mientras viajan y van al consultorio del médico o a otras citas.
- Establezca un lugar especial tranquilo en su casa donde su hijo pueda leer, escribir y dibujar. Mantenga libros y otros materiales de lectura al alcance de su hijo.
- Ayude a su hijo a comprender la importancia de la lectura. Dé un bueno ejemplo a su hijo leyendo libros, periódicos y revistas.
- Ponga límite en el tiempo y el tipo de programas que usted y su hijo ven en la televisión. Mejor todavía, apague el televisor y pase más tiempo acurrucado al lado de su hijo y leyendo libros con él. El tiempo y la atención que usted le brinda a su hijo no sólo le ayudará a prepararse para el triunfo en la escuela sino que también le beneficiará por el resto de su vida.
- Busque bibliotecas y organizaciones comunitarias y religiosas. Estas organizaciones pueden:
- Ayudarle a encontrar libros apropiados para la edad de su hijo para usar en casa;
- Sugerirle modos creativos de usar los libros con su hijo y dar otros consejos prácticos para ayudarle a aprender; y
- Ofrecer actividades educativas y de lectura para los niños durante todo el año.