Comprendiendo a los niños: Los miedos - Parte I

20 noviembre 2007

(Comprendiendo a los niños: Los miedos - Parte II)

Para muchos padres, los varios miedos de los niños no tienen sentido. No obstante, para los niños, los monstruos andando en la oscuridad o los ruidos que causan temor que vienen del ático son reales. Alrededor del segundo cumpleaños de su hijo, se puede asustar por unas cosas que antes no le causaban temor—el perro del vecino, la oscuridad, el desagüe del baño, y los ruidos fuertes. Varios factores contribuyen al desarrollo del miedo en un niño a los dos años. Los niños entre las edades de 2 y 6 años han experimentado miedo real o dolor por estar perdido, herido, o por ser mordido. Además, tienen imaginaciones vívidas y tienen dificultades para entender el concepto de la causa y el efecto.

Un niño que comienza a caminar sabe algo de tamaños y figuras, pero no tanto como para saber que él no será succionado por el desagüe o al inodoro. Los niños más grandes son conscientes de los peligros que escuchan o ven en la televisión. No es fácil saber qué es verdad y qué es falso.

Miedos comunes

Miedo de la separación

La ansiedad de los niños pequeños sobre la separación es un indicador del crecimiento. Antes de que su hijo tuviera dos años, se olvidaba de usted después de que se iba, y se calmaba rápidamente. Ahora, su hijo se preocupa por usted y su partida le deja desconcertado. Dígale siempre a su hijo cuando usted se va. Salir a escondidas reduce la confianza. Puede ayudarle si le involucra en una actividad antes de que usted se vaya. Un ritual esmerado de saludarle con la mano y mandarle besos cuando le dice “adiós” también puede ponerle más cómodo.

Los niños de edad preescolar son más seguros de si mismos, pero de vez en cuando experimentan el miedo de separarse de un padre cuando empiezan en una nueva escuela o un nuevo cuidado de niños, cuando se quedan por la noche con un pariente, o se mudan a una nueva casa. Visitando la nueva escuela varias veces antes del primer día, o quedándose con su hijo el primer día o dos días puede hacer una gran diferencia.

Miedo del baño

Muchos niños pequeños temen ser succionados por el desagüe con el agua. No importa cuantas veces se le explica lógicamente, la lógica no lo cambiará. Evite dejar que el agua se vaya mientras su hijo está en la bañera o hasta que está en el baño. Si su hijo parece tener miedo del agua, puede dejarle a jugar con agua en una cacerola, luego en el fregadero, y después con las manos por encima de la bañera (pero no deje un niño sólo en el baño).

Miedo de los perros

Los perros se mueven rápidamente y son frecuentemente ruidosos y imprevisibles. Muchos niños los temen. Respete el miedo que tiene su hijo de los perros extraños—los instintos de los niños pueden ser correctos. Si desea presentar a su hijo con un perro amistoso, primero comparte fotos del perro con él. Después miren el perro con distancia, y por último acerquense juntos al perro. Puede demostrar cómo acariciarlo, pero no le obligue acariciarlo también. Si se niega, puede intentar de nuevo en otro momento. Miedo de los ruidos fuertes A pesar de que su hijo pequeño le encanta pegar un tambor de juguete, el ruido fuerte de la aspiradora o el secapelos puede darle mucho miedo. Hasta los niños de edad preescolar pueden tener miedo de los ruidos fuertes. Trate de dejarle a ver y eventualmente tocar los aparatos en su casa antes de prenderlos. Si su miedo parece intenso, haga las tareas de mucho ruido para momentos en los cuales su hijo se ha descansado bastante y está de buen humor, o aun mejor, cuando no está.

Miedo de la oscuridad

Padres admiten, a menudo tímidamente, que su hijo duerme con una luz nocturna (o con la luz de la habitación) encendida. Los niños pueden dormir con la luz encendida sin causar daño a su salud. Muchos niños duermen con una lamparilla hasta los años escolares. El miedo de la oscuridad usualmente es uno de los últimos miedos de la niñez que se vence. Los niños pequeños tienen miedo de las serpientes y los monstruos que creen que están escondidos en las sombras del dormitorio. Los niños más grandes pueden tener miedo de ladrones. Es bastante común que los niños que tienen 10 o 11 años todavía usen una lamparilla.

Reduciendo la luz gradualmente funciona bien para muchas familias, y algunos niños deciden por su propia cuenta apagar la luz. Lo importante es no apresurarle.

Nuestro próximo número continuará con el tema del miedo de los niños. El autor les ofrecerá consejos a los padres sobre cómo enfocar en estos temores con sus hijos.

Reimpreso con permiso de la National Network for Child Care – NNCC (Red nacional para cuidado de niños). Oesterreich, L. (1993). Understanding children: Fears. Ames, IA: Iowa State University Extension.