Descansar bien

05 noviembre 2007

Al fin de día, cuando usted ha terminado todo su trabajo, ha completado todas las otras responsabilidades, y ya ha cenado y limpiado la cocina o el comedor, puede estar esperando un momento de tranquilidad antes de ir a dormir. Pero luego se acuerda que hay una cosa más que tiene que hacer. Antes de poder relajarse, tiene que poner a su hijo a dormir. A veces, esa tarea de cada noche le costa más de lo que se da cuenta.

Tal vez usted vive con "él que pospone": sus palabras favoritas son "uno más"...un más de cualquier cosa que necesita antes de ir a dormir. No importa si sea un cuento, una canción, un beso, un abrazo, o un sorbo, no puede ponerse cómodo hasta que reciba "uno más"¡...aun si ya han leído cinco libros antes del "último"!

Quizá tiene "él que se demora". Mientras la familia tiene una rutina y una hora fija para acostarse, su manera de completar la rutina no acaba nunca. Toma su tiempo dándose un baño, asegurándose que cada manchita, visible o invisible, está limpia. Con mucho esfuerzo prepara su cepillo de dientes para usar todas las noches. Ha llegado a dominar la destreza de elegir esos pocos libros tan lentamente como sea posible.

Finalmente, a lo mejor tiene "el niño cauteloso"...quiere estar seguro de que todos los monstruos ya salieron del armario, del debajo de la cama, y del otro lado de la puerta. Este niño tal vez quiere abrazarle por un momento o dos. Puede pedirle a usted que compruebe que la lamparilla de dormir funciona y está encendida.

No importa cuál de esos niños vive en su casa, usted puede estar totalmente agotado después de esos rituales de cada noche. Este proceso puede ser agotador, y no solamente para usted. Una encuesta llevada a cabo por la National Sleep Foundation (Fundación nacional del sueño) ha indicado que por término medio, los niños no duermen lo suficiente en una base diaria. En la encuesta, los investigadores encontraron que cada noche, los niños duermen una hora y media hasta casi dos horas menos de lo que se recomienda. Se encuentran estos promedios en los niños a partir del nacimiento hasta la edad escolar, respectivamente.

Según la National Sleep Foundation, las recomendaciones para el tiempo que los niños duerman son las siguientes:

Edad Horas para dormir por día
0-2 meses 10.5-18
2-12 meses 14-15
1-3 años 12-14
3-5 años 11-13

Estas son recomendaciones en horas para dormir por día. Para los niños del nacimiento hasta los 5 años, "por día" incluye las siestas. Es importante acordarse de que son recomendaciones y que cada niño es distinto.

Sabe qué tan importante el sueño es para usted. Piense en su productividad en el trabajo o en su vida propia después de pasar una noche inquieta con poco sueño. No anda en buen camino para las tareas que necesita completar ese día. Puede estar irritable o puede frustrarse fácilmente.

Considere el efecto de no dormir lo suficiente en el crecimiento de su hijo. Pasa lo mismo para él. Cuando duerme lo suficiente, tendrá beneficios para su agudeza mental, su rendimiento, y su memoria, según la National Sleep Foundation. Además, estos beneficios afectan el proceso de aprendizaje y desarrollo de su hijo. Si su hijo cuadra una de las descripciones de arriba o no, es importante ayudarle a dormir lo suficiente. Siguiendo rutinas y siendo consistentes con la hora de dormir es esencial para su desarrollo y su crecimiento.

Para más información sobre los niños y el sueño, visite la página Web de la National Sleep Foundation al www.sleepfoundation.org (en inglés). Hay una sección especial para niños, también.