Día tras día
27
agosto
2007
Como adulto, tal vez usted no piensa demasiado en su rutina diaria. Se levanta, posiblemente hace ejercicio, toma su café en la mañana, y tiene un día lleno de citas y reuniones. Luego se va a casa para preparar la cena, y se relaja por unos minutos antes de irse a dormir. Pero ¿qué pasa con su hijo?
Usted tiene su agenda, su Asistente Digital Personal (PDA), o cualquier mecanismo que le ayuda a llegar a tiempo. Su hijo le tiene a usted para darle sus rutinas y un horario regular. Estas cosas le proporcionan la normalidad que necesita para el desarrollo positivo durante la niñez. Los horarios y las rutinas que son regulares día a día le proveen una sensación de comodidad y seguridad que le deja explorar y aprender. Se puede usar toda parte de su rutina diaria como una oportunidad de aprender.
He aquí unos consejos para las rutinas de la familia:
- Al despertar: Comience la mañana de la misma manera cada día. Después de despertar a su hijo, haga que se pone la ropa. Si todavía no puede vestirse solo, ayúdele a vestirse y mientras se ponen la ropa, hable de los botones, los cierres, los cordones, o las hebillas. Hable del color de su camisa o sus pantalones. Pueden practicar la diferencia entre el lado izquierdo y el lado derecho también. Durante el desayuno pueden hablar de lo que los dos piensan hacer durante el día. Luego salen de la casa y están en camino.
- A la hora de comer: Durante la hora de comer, si sea el desayuno, el almuerzo, o la cena, su hijo puede ayudarle a preparar la comida. Puede ayudarle a poner la mesa. Mientras ponen la mesa, pueden hablar de cuántos platos, tenedores, cuchillos, y vasos necesitarán. Si su hijo frecuentemente le ayuda a preparar la comida, pueden hablar del color o la textura de los alimentos, de cuántos ingredientes usan, las diferentes medidas que usan, como también el tiempo que van a necesitar para la preparación. El limpiar la mesa y el lavar los platos también ofrecerán lecciones de aprendizaje para su hijo.
- Al decir "buenas noches": Al limpiar después de la cena, pueden estar listos para prepararse para el día siguiente. Antes de bañarse, quizás hay tiempo para un juego, un rompecabezas, o un poco de tiempo libre. A la hora de bañarse, pueden hablar de qué cada uno hizo durante el día. Pueden hablar de lo que dijeron en el desayuno y compararlo con lo que hicieron durante el día. Libros o canciones antes de dormir son buenos rituales. Pueden ser lecciones al igual que métodos de relajación para su hijo que le ayudarán a dormir bien. El dormir bien asegurará que su hijo esté listo cuando empiezan la rutina otra vez en la mañana.
No importa cuáles sean las rutinas que usted crea para su hijo, es importante recordar no desviarse de ellas. Si habrá cambios al horario es importante dejarle a su hijo saber antes, si es posible, para no perturbarlo. Si hablan sobre cualquier cambio que va a pasar, usted puede preparar a su hijo para las diferencias en sus rutinas y cómo puede adaptarse. Es comprensible que no se puede anticipar todas las interrupciones al horario, y puede resultar que estas sorpresas le ponen inquieto a su hijo. Estando disponible para hablarle sobre las cosas que desbaratan la rutina, puede convertir estas experiencias en oportunidades para el aprendizaje.