Él no es igual que yo...

23 abril 2007

Usted puede haber escuchado esta historia, o posiblemente lo ha experimentado personalmente. Los niños pequeños repiten algo que han visto o escuchado, o hacen comentarios maleducados o groseros sobre un amigo, un pariente, o alguien que ni siquiera conocen. Esta situación puede dar mucha vergüenza a los padres, pero también puede ser una experiencia de aprendizaje.

Como padre, puede darse cuenta más y más que su hijo rápidamente empieza de entender lo que está pasando alrededor de si mismo, a veces más rápidamente que usted espera. Las cosas que comienza de entender incluyen lo que usted hace o dice—las cosas positivas igual que las negativas.

A pesar de lo que puede pensar, su hijo sí escucha lo que usted dice. Ve como usted actúa y se acuerde. Mientras los niños crecen, forman opiniones sobre cosas y personas. Estas opiniones pueden ser basadas en emociones o experiencias que han tenido, pero también por las cosas que han visto a usted diciendo o haciendo. Como tiene tanta influencia en el desarrollo de su hijo, sus palabras y acciones tienen gran impacto en su hijo. Hoy por hoy los niños se encuentran con la diversidad más temprano y con más frecuencia que cuando usted era joven. Pueden tener preguntas sobre las diferencias que ven, y por que una persona no parece igual que él o usted. Es importante que los niños sepan que no todos sus amigos, sus miembros de familia, y las personas no son todos iguales, y está bien si alguien es diferente.

He aquí unos consejos para ayudar a su hijo a aprender no tener prejuicios sobre las personas y sus diferencias. Estos consejos han sido adaptados una publicación de la Asociación Nacional para la Educación de Niños Pequeños (NAEYC), Early Years Are Learning Years™:

Para más información (en inglés)