Lectura en el Verano = ¡Diversión en su Biblioteca!

La escritora invitada, Lisa G. Kropp es la Coordinadora de Servicios Juveniles del Sistema Cooperativo de Bibliotecas de Suffolk en Bellport, NY y es un miembro del Comité de Intermediarios entre la Asociación para Servicios de Bibliotecas para Niños y Organizaciones Nacionales.

Uno de mis primeros recuerdos es de un viaje con mi mamá a la biblioteca local en el verano. El departamento infantil había sido transformado, y tenía la apariencia del Antiguo Egipto. Yo estaba cautivada por las decoraciones, las manualidades, y claro – los libros. Tenía seis años de edad, y era una esponja emocionada del aprendizaje. ¡Todo era nuevo para mí!

Este verano, aproveche de esa emoción y del amor para el aprendizaje por visitando la biblioteca pública local. Muchas bibliotecas públicas ofrecen programas de lectura en el verano para varias edades. Puede que empiecen los clubes de lectura al nacimiento (como clubes de leer-a-mí) y alcanzan todas edades hasta los jóvenes en la secundaria. Muchas veces, los padres con niños menores pueden mantener un registro de los libros que leen a su niño en casa. Pueden introducir los títulos de los libros por internet o en tarjetas de registro para lectura cuando visitan su biblioteca cada semana. Es posible para los proveedores de cuidado de niños trabajar con su biblioteca comunitaria para registrar a sus niños en los clubes de lectura locales. Se pueden usar los libros leídos a los niños en el centro de cuidado de niños para realizar un seguimiento de su lectura semanal.

¿Necesita ideas de libros para leer y compartir? Explore los siguientes recursos de la Asociación de Servicio de Bibliotecas para Niños (ALSC):

Mientras muchas bibliotecas trabajan con programas locales de Head Start ofreciendo horas de cuentos en los centros, sería un buen cambio de rutina si su programa de cuidado de niños pudiera visitar la biblioteca. Invite a los padres a asistir con ustedes. Pida que conduzcan a sus niños a la biblioteca y de vuelta al cuidado de niños, si es necesario. Antes que vaya, pida a la biblioteca información sobre cómo registrarse para obtener una tarjeta de biblioteca. Pregunte cuántos años necesita tener un niño para aplicar para una tarjeta. Los proveedores de cuidado de niños y los padres pueden ser un buen ejemplo de hábitos maravillosos para niños en la biblioteca, como los hábitos positivos de llevarse libros prestados, tratar los libros con cuidado, y devolverlos a la biblioteca.

Las bibliotecas públicas a menudo ofrecen programas excelentes para niños y para las personas que los cuidan durante el año, especialmente en el verano. Visite el sitio web de su biblioteca para ver si ofrecen programas recreativos. Averigüe si hay programas para niños que padres o proveedores de cuidado pueden asistir con varios niños a la vez. Pregunte si necesita registrarse de antemano para actividades de manualidades o programas a base de libros. Otra manera de involucrar a los niños menores es visitando su biblioteca pública como un “espacio” comunitario. ¡Muchas bibliotecas tienen departamentos juveniles interesantes que ofrecen mucho más que libros! Los rompecabezas, y los juguetes y la tecnología adecuados para las diferentes edades están disponibles a menudo en las áreas públicas para los padres y proveedores de cuidado de niños que quieren usarlos con sus niños pequeños. Los rincones del juego creativo, antes solamente encontrados en las aulas del preescolar y el kínder, ahora son haciendo un retorno sólido en el espacio público de bibliotecas por el país entero.

Si usted está buscando crear la experiencia de la hora de cuentos en casa o en su cuidado de niños, pregunte a su biblioteca si ofrecen conjuntos de cuentos. Algunas bibliotecas trabajan con familias y proveedores para armar un tema de libros de cuentos ilustrados para compartir en una mochila o bolsa reutilizable. Estos conjuntos pueden incluir marionetas, actividades para el aprendizaje temprano, hojas de actividades para hacer copias, canciones de cuna, y otros recursos.

Éstos son una buena manera de introducir a los niños pequeños a las mejores prácticas del aprendizaje temprano de hablar, cantar, jugar, leer y escribir. Estas mejores prácticas pueden ser encontradas en el modelo de programa de Cada Niño Aprendiendo a Leer desarrollado por el ALSC y la Asociación de la Biblioteca Pública.

Las bibliotecas y los centros de cuidado de niños son el equipo perfecto para el aprendizaje temprano. Se enfocan en trabajar con niños de edades similares, tienen un deseo de crear aprendices para toda la vida, y muchas veces son pedazos importantes de sus comunidades locales. ¿Así qué espera? Planee un viaje a su biblioteca este verano con su niño, y abra sus ojos a un mundo lleno de asombro, juego, y libros en abundancia.

¡Feliz Lectura!

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